HOARD'S DAIRYMAN
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EDITORIAL

Crianza de becerras: Quince años después
por Dr. Abelardo Martínez, D.V.M., Ph.D.

  Desde la última edición de mi Manual de Crianza de Becerras, en el 2003, las formas de criar a las becerras han venido mejorando en muchos aspectos. Pero entre todos ellos, tal vez el principal es que tanto los productores, como los veterinarios y, sobre todo, los investigadores, se han convencido de los beneficios que ocurren cuando la becerra recibe por lo menos el equivalente al diez por ciento de su peso en calostro de buena calidad (con un mínimo de 50 gramos de inmunoglobulina G por litro) lo más pronto posible después del nacimiento.
  Pero eso no es todo, algunos progresos en otros campos, como en la separación del semen por sexos y las pruebas genómicas, han venido a revolucionar de manera drástica los objetivos en la crianza de becerras. Hace unos cuantos años, los productores trataban de criar a todas las hembras nacidas en su establo, porque las altas tasas de desecho de vacas productoras y la declinación en fertilidad del ganado lechero, hacían difícil mantener el tamaño del hato de ordeño. No obstante, el semen sexado ha cambiado todo eso. Actualmente, en cualquier establo en donde se utilice semen sexado, se pueden dar el lujo de desechar a las becerras no viables o que muestran lesiones irreversibles de enfermedades al destete. El avance más reciente es el desecho de hembras con lesiones neumónicas extensas detectadas por ultrasonido.
  Y eso no es todo, la genómica permite ahora seleccionar a los animales más valiosos y criarlos con esmero especial, ya que representan el progreso acelerado de la eficiencia productiva del hato.
  Además de esto, los investigadores también han terminado por aceptar las bondades de los programas llamados de “alimentación acelerada”, o sea de nutrición biológicamente correcta, que he venido propalando desde hace más de 30 años. La crianza de becerras en grupos facilita actualmente estos regímenes de alimentación, aunque los productores que crían a sus becerras individualmente también han adoptado estos sistemas, dejando atrás el uso de sustitutos de leche inadecuados, de alimentos iniciadores deficientes en proteína y dando de comer más veces al día (por lo menos tres veces diarias).
  También, actualmente hay la tendencia a modificar los sistemas de manejo en la lactancia. Recientemente, se han hecho investigaciones muy importantes en comportamiento animal y muchos productores están adoptando la crianza de becerras en pares o la crianza en grupos; pero como los resultados que están obteniendo han sido variables, aparentemente estas técnicas requerirán mayor refinamiento en el futuro.
  Toda esta información y muchas otras cosas más, como las nuevas vacunas y calendarios de vacunación disponibles, así como el refuerzo de conocimientos adquiridos en los últimos cincuenta años, los he plasmado ahora en la tercera edición de mi Manual de Crianza de Becerras, que está a la venta a partir del primero de julio de este año.

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