Boletín Hoard's Dairyman en español


Debemos vigilar una nueva vía de transmisión de tuberculosis

por Jamie Jonker y Miquela Hanselman




(Actualizado el 25 de agosto de 2021)

A comienzos del Siglo XX, la tuberculosis alcanzaba proporciones dramáticas en el ganado. Sin embargo, en décadas recientes, se ha vuelto extremadamente rara en algunos países, con la aparición de unos cuantos casos en tan sólo un puñado de hatos infectados. Pero con la pandemia de COVID-19 todos hemos tomado mayor conciencia de la rapidez con que se puede propagar un brote, y un fenómeno raro en producción animal (la transmisión de tuberculosis de humano al ganado) se ha vuelto un motivo de preocupación para los productores de leche.

Históricamente, las vías de transmisión reconocidas para la tuberculosis (TB) han incluido animal-animal, animal-humano y animal-productos de consumo-humanos, pero casos recientes señalan una vía de transmisión nueva: humano-animal. Esta reciente posibilidad genera muchas preguntas, la principal sería ¿qué deberían hacer los productores de leche para controlar esto?

Tres casos para mirar

El ganado se infecta más comúnmente con Mycobacterium bovis (M. bovis). Pero ocasionalmente, pueden infectarse con Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis). De hecho, varios casos de transmisión de TB animal-humano (incluyendo ganado bovino) han ocurrido en los últimos 70 años. Pero tres casos de probable transmisión humano-animal observados en Estados Unidos desde 2013, han ampliado el interés y la preocupación de los expertos en TB humana y animal.

Caso 1: Un empleado en un establo lechero da positivo para tuberculosis en Dakota del Norte, se hace la prueba a todos los animales en el establo y se encuentra una coincidencia completa en la secuencia genómica entre la cepa específica de M. bovis que infectó al humano y a la vaca.

Caso 2: En Wisconsin, un empleado en un establo lechero dio positivo para tuberculosis. El hato completo se probó dos veces para tuberculosis y no se detectaron casos de enfermedad. Tres años más tarde, una vaca infectada con TB, identificada en el matadero, se encontró originaria de este establo. La secuencia genómica completa coincidió con la del caso del humano tres años antes.

Caso 3: Se detectó M. tuberculosis en una becerra cruzada transportada de Nuevo México a Tejas. Los requerimientos de salud animal de Tejas incluyen prueba de TB. Una vez más, se sospecha que los humanos causaron la infección, pero las autoridades de salud pública no pudieron identificar al humano infectado en la operación involucrada.

Para más información sobre las situaciones mencionadas anteriormente puede ir al artículo en inglés: “Human-to-Cattle Mycobacterium tuberculosis Complex Transmission in the United States.”

https://bit.ly/3tahYmI


En vista de los casos mencionados, la transmisión de TB de humano al ganado se ha convertido en una verdadera preocupación por las consecuencias de esta enfermedad, y requiere un esfuerzo de colaboración entre los organismos de salud animal y pública del estado y los productores. Para ayudar a desarrollar prácticas para productores de leche y organismos de salud, la Federación de Productores de Leche de Estados Unidos ha congregado un grupo de trabajo para el estudio de la tuberculosis bovina que incluye personal de salud animal y pública, productores de leche, miembros del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y del Centro de Prevención y Control de enfermedades. La meta es desarrollar recursos y prácticas viables para llevar a cabo investigaciones de TB cuando haya un caso de humanos infectados relacionados con un establo lechero.

Para los productores de leche, las mejores prácticas se desarrollarán para minimizar el riesgo de transmisión tanto de animal a humano como de humano a animal. A través de esto, podríamos cerrar la brecha que a menudo existe entre la salud animal y pública durante estas investigaciones.

Nueva categoría de FARM

El Programa de Productores para Asegurar un Manejo Responsable (FARM, por sus siglas en inglés) añadió un espacio nuevo para la bioseguridad. A través de un acuerdo con programas de USDA, se integrará en el programa ya existente de bioseguridad en el suministro de leche, añadiendo prácticas del día a día, y así asegurar que la industria lechera está trabajando para mantener seguros a sus hatos y el suministro de leche. Los recursos estarán disponibles en el sitio de FARM.

Aunque la tuberculosis fue en un tiempo la enfermedad infecciosa en ganado y cerdos con la incidencia más alta en los Estados Unidos, y causó más pérdidas a comienzos del Siglo XX que todas las otras enfermedades infecciosas combinadas, es bastante rara hoy día en el ganado. El programa de erradicación de tuberculosis de Estados Unidos comenzó en 1917, en un esfuerzo de la USDA, agencias de salud animal, y productores para erradicar la enfermedad en los hatos lecheros. Hoy día, debido a la pasteurización y al programa de erradicación nacional, menos del 1% del ganado responde a la prueba cutánea. Juntos, los productores de leche y la industria en general pueden hacer su parte para evitar que se despierte una amenaza aparentemente dormida, manteniéndola bajo control.

Los autores son miembros de la Federación de Productores de Leche de Estados Unidos.



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