HOARD'S DAIRYMAN EN ESPAÑOL          

La Revista Lechera de Vanguardia

Septiembre 2017, No. 273

   


Celtic® Mox: El valor del selenio


       El selenio es un microelemento esencial para el organismo animal. Es un mineral muy valioso debido a que sus funciones en el metabolismo animal son múltiples y de diversa índole. Aunque se reconoce ampliamente que su papel principal es como cofactor de la peroxidasa glutatiónica, en años recientes las investigaciones han llevado a concluir que es un mineral esencial para el sistema inmunitario. ¿Pero qué es la peroxidasa glutatiónica? Se reconoce que puede haber ocho o más tipos de peroxidasas glutatiónicas (GPX); sin embargo, es en cuatro de ellas en las que se ha encontrado un efecto antioxidante específico. La GPX1 tiene como función proteger la hemoglobina de los glóbulos rojos de una rotura oxidativa. La GPX2 protege al organismo animal del efecto tóxico de los hidroperóxidos ingeridos en la dieta, por lo que se le encuentra en los intestinos. El ejemplo mejor conocido de esto es su acción como aceptor (y neutralizador) del hidroperóxido del ácido linoleico. La función primordial de la GPX3 es proteger a las células y enzimas del daño oxidativo catalizando la reducción de la glutationa del peróxido de hidrógeno, de peróxidos de grasas y de hidroperóxidos orgánicos. Esta enzima se encuentra en todo el organismo. Finalmente, la GPX5 representa un caso muy especial e interesante, ya que protege a las membranas de los espermatozoides del daño oxidativo.

       ¿Por qué es importante la acción antioxidante? Simplemente porque el daño celular provoca deficiencia en el funcionamiento del sistema inmune, reducción en el crecimiento y productividad de los animales.

       La peroxidasa glutatiónica utiliza como cofactor el selenio. De hecho se puede decir que el selenio forma parte de esta enzima. Los mecanismos bioquímicos de la actividad de la peroxidasa glutatiónica son complejos e incluyen la intervención de otros cofactores importantes como la vitamina E y varias enzimas como la superóxido dismutasa. Sin embargo, lo que hay que tener en mente es que sin la presencia de niveles adecuados de selenio en el organismo, no se podrá lograr el efecto antioxidante necesario para mantener la salud y productividad. Por ejemplo, en numerosos estudios se ha comprobado que el uso de recursos de suplementación específica, como la adición de glutatión o vitamina E a la dieta no reportan los beneficios esperados si la ración no contiene los niveles necesarios de selenio. Se ha recurrido también a inyecciones de vitamina E y selenio; y aunque este es un recurso excelente para casos de deficiencia aguda que llegan a comprometer el sistema inmune, no es un sistema práctico para solventar de manera permanente el requerimiento de selenio.

       La adición de selenio en las raciones para ganado lechero es casi siempre indispensable (salvo en regiones con selenosis en el suelo) y hay varias formas de suplementación de este mineral, ya sea solo o combinado con compuestos orgánicos. Sin embargo, en becerras lactantes existe el problema de que la ingestión de alimento sólido (concentrado) se va incrementando paulatinamente durante la lactancia, por lo que es difícil dosificar un programa de suplementación con selenio. Otro de los problemas planteados por esta situación es que prácticamente todas las becerras nacen con deficiencia de selenio en su organismo porque la madre no aporta las cantidades necesarias del mineral durante el desarrollo del feto. Esto es sumamente crítico debido a que la recién nacida necesitará la presencia de selenio desde su primera toma de calostro.

       Es por eso que los investigadores han desarrollado sistemas de suplementación con selenio en la fase líquida (leche o sustituto de leche) para la nutrición de becerras lactantes; esto se logra por medio de su ligadura a probióticos específicos que pueden adicionarse desde la primera toma de calostro y mantenerse durante toda la lactancia e incluso hasta los seis meses de edad.

El selenio en Celtic Mox

       Celtic Mox es una mezcla de probióticos científicamente diseñada por Celtic Holland para reforzar la inmunidad de las becerras en lactancia y aún después, por lo menos hasta los seis meses de edad, cuando la inmunidad celular del animal ha madurado completamente y le permite enfrentar los desafíos antigénicos con mayor eficiencia. Su importancia y efectos sobre la inmunidad y desarrollo de las becerras en lactancia ha sido detallada en un boletín anterior de Celtic Holland. Sin embargo, en esta ocasión nos referiremos a otros de los múltiples beneficios que reporta su suplementación en la alimentación predestete.

       El selenio que contiene Celtic Mox está ligado a estos probióticos, lo que le permite alcanzar alta biodisponibilidad y ser aprovechado íntegramente. Además, su condición de mineral orgánico (ligado a las membranas celulares de los probióticos) hace imposible la ocurrencia de problemas de ingestión excesiva o intoxicación por selenio.

       En numerosas pruebas de campo realizadas en distintos lugares geográficos y en especial en las cuencas lecheras de La Laguna y Delicias en México, se ha encontrado un efecto altamente significativo de la adición de Celtic Mox a la fase líquida de la alimentación de las becerras, trátese de leche o sustituto de leche. Estas pruebas de campo se han realizado a lo largo de casi diez años y en ellas los resultados han sido ampliamente consistentes, con mejoras en ganancia diaria de peso (las becerras alcanzaron más del doble de su peso a los dos meses de edad), incremento en estatura a la altura de la grupa y de la cruz; aumento de la anchura de la cadera y longitud corporal medida de la punta de los isquiones a la punta del hombro (tuberosidad humeral) y mayor desarrollo del perímetro torácico medido por detrás de la punta de los codos.

       Pero eso no ha sido todo, lo más importante encontrado en estas observaciones fue la disminución en morbilidad. Este fue un reto particularmente importante en estas granjas lecheras de miles de vacas en ordeño ya que, debido a su manejo excelente, su tasa de mortalidad en lactancia era de sólo 1 a 3 por ciento. No obstante, en todos ellos la morbilidad era significativa, con grandes incrementos en neumonías en invierno y diarreas en verano. De cualquier manera, la tasa de morbilidad en estas crianzas de becerras era de 15 hasta 35%. La adición de Celtic Mox al sustituto de leche durante toda la lactancia redujo la tasa de morbilidad a un rango de 5 a 10%. La diferencia fue altamente significativa en todos los casos.

       La acción de los probióticos de Celtic Mox como proveedor de nutrientes y como inmunoestimulante ha sido demostrada también con numerosos productos similares que hay en el mercado. Sin embargo, en nuestras pruebas de campo, en estudios comparativos y no comparativos, se ha demostrado un desempeño muy superior en animales suplementados con Celtic Mox. Estos resultados han sido constatados en miles de becerras en lactancia.

       No se conocen todos los mecanismos por los que la adición de Celtic Mox con selenio orgánico mejora el estatus de inmunidad en las becerras, pero las investigaciones hasta la fecha han revelado un efecto doble de estímulo de la inmunidad debido a los beta glucanos de sus probióticos y a la optimización de los mecanismos antioxidadantes mediados por la peroxidasa glutatiónica que son dependientes del selenio. De cualquier manera, nuestras pruebas de campo en numerosas ocasiones han arrojado resultados contundentes y altamente consistentes.



       Otro de los aspectos interesantes de la utilización de Celtic Mox en algunos (porque desafortunadamente no se hizo en todos) establos fue su adición al calostro desde la primera toma ofrecida a las becerras inmediatamente después del nacimiento. La adición de Celtic Mox al calostro incrementó en 20 hasta 40% la eficiencia de absorción de inmunoglobulinas (anticuerpos) en las becerras recién nacidas y presumiblemente prolongó el tiempo de absorción de calostro durante las primeras 24 horas de vida. El impacto de este incremento en aprovechamiento del calostro para el establecimiento de inmunidad calostral es muy elevado debido a que significa la diferencia entre tener una becerra inmunológicamente deficiente (con hipogamaglobulinemia) o con un sistema sólido de defensas orgánicas (normogamaglobulinémica). Por ejemplo, una becerra con 10 mg/ml (miligramos por mililitro) de inmunoglobulinas (con inmunidad calostral baja) hubiera podido alcanzar de 12 a 14 mg/ml. De la misma manera, una becerra con inmunidad medianamente adecuada (con 15 mg/ml) habría podido tener de 18 hasta 21 mg/ml. Esto último la llevaría al nivel óptimo de inmunidad calostral (20 mg/ml).

       Los mecanismos por los que la adición de selenio al calostro de las becerras recién nacidas aumentan la eficiencia de absorción no han sido bien establecidos, aunque investigadores japoneses de la Universidad de Hokkaido lo atribuyen a un efecto netamente farmacológico. Sin embargo, no obstante, los resultados de nuestras pruebas de campo con Celtic Mox han sido contundentes y consistentes en miles de becerras.

Celtic Mox indispensable en la crianza de becerras

       No es necesario abundar en números específicos sobre la relación costo – beneficio de la suplementación de becerras lactantes con Celtic Mox, ya que las condiciones de manejo, nivel de alimentación y densidad de nutrientes son sumamente variables entre explotaciones. Pero, al igual que en estos magnoestablos, la mejor prueba es la que usted haga en su propio negocio lechero.

       Desde luego que la adición de Celtic Mox no va a resolver todos los problemas de su centro de recría, sino que es necesario examinar todos los aspectos de salud, nutrición, instalaciones, manejo de calostro, vacunaciones y bioseguridad. Nuestro departamento técnico cuenta con asesores altamente calificados en crianza de becerras que con gusto le orientarán sobre el uso, dosificación y suplementación con Celtic Mox y le sugerirán soluciones para la problemática general de su explotación.


01/03/2015

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