HOARD'S DAIRYMAN EN ESPAÑOL          

La Revista Lechera de Vanguardia

Agosto 2017, No. 272

   


¿Por qué es importante que mi secuestrante sea para vacas?


       La respuesta corta a esta pregunta es “porque las vacas tienen rumen”. Así de fácil. Tal vez hayan llegado a su establo muchos vendedores de incontables marcas y tipos de secuestrantes, todos ellos propalando las mismas bondades de sus productos, que son infalibles, que han sido probados extensamente en investigaciones y que actúan neutralizando prácticamente todas las micotoxinas conocidas y por conocer. Pero la verdad es que todo eso es, casi siempre, muy bello para ser cierto.

       Para empezar, hay que conocer cuáles son los tipos de secuestrantes que existen y las ventajas y desventajas que representa su uso. Básicamente existen dos tipos de secuestrantes, los adsorbentes y los biotransformadores de micotoxinas.

       Hay dos tipos de adsorbentes, los minerales y los orgánicos. Los adsorbentes son sustancias que provocan adherencia de las micotoxinas a su estructura molecular; esto ocurre dentro del aparato digestivo. Las micotoxinas se adhieren a estos compuestos por reacciones físicas (interacciones débiles de van der Waals y enlaces de hidrógeno). Desafortunadamente este proceso es fácilmente reversible. Pero la reacción en otros casos es química, por quimioadsorción (interacciones fuertes mediante enlace iónico o covalente). Afortunadamente, este es un cambio irreversible porque hay una modificación química en la sustancia original.

       En el caso de los adsorbentes minerales, teóricamente, las toxinas que son capturadas en una estructura poliédrica (como un mosquito atrapado en una telaraña) ya no podrán separarse y, al quedar biológicamente inertes, son excretadas intactas en las heces. Infortunadamente, en los bovinos no siempre ocurre así. Es importante hacer énfasis en que lo que ocurre en los bovinos es un tanto diferente a lo que ocurre en los monogástricos, ya que el tiempo de permanencia de la ingesta en el rumen puede ser prolongado, pudiendo revertirse el proceso de adsorción, o bien, si el paso del alimento es demasiado rápido por el rumen, las micotoxinas pasarán intactas al tracto digestivo en donde, repito, en bovinos no hay la actividad gástrica (abomasal) que ocurre en las especies que poseen un solo estómago. Algunos podrían argumentar que el proventrículo (buche) de las aves tiene una función similar al rumen de los bovinos, pero eso no es ni remotamente equivalente.

       El segundo tipo de secuestrantes son los agentes biotransformadores de micotoxinas, que degradan las micotoxinas convirtiéndolas (por lo general) en metabolitos atóxicos o, en el peor de los casos, en sustancias menos tóxicas. Existen múltiples especies con capacidad metabolizadora y neutralizadora de micotoxinas. Es interesante señalar que los principales géneros de bacterias reconocidas como biotransformadores de micotoxinas son habitantes normales del rumen. Tal es el caso de algunas cepas de lactobacilos, proponibacterias y bifidobacterias. Esta propiedad también corresponde a algunas levaduras, en donde el exponente principal es Trichosporon mycotoxinivorans.

       Ninguno de los secuestrantes de micotoxinas que existen actualmente en el mercado posee estos microorganismos en sus fórmulas. No obstante, en Celtic Holland hemos reconocido que, a diferencia de lo que ocurre en los monogástricos, en los bovinos el rumen es capaz de neutralizar la mayor parte de las micotoxinas ingeridas (del 60 al 90%) gracias a la acción de estas bacterias y levaduras. En consecuencia, la base de nuestra investigación en el desarrollo de un secuestrante de micotoxinas de cuarta generación se enfocó a esta actividad biotransformadora. Es por eso que, cuando propalamos que Celtic-Z es el único secuestrante en el mercado que ha sido desarrollado exclusivamente para bovinos, realmente estamos en lo cierto, a pesar de que existan en el mercado copias empíricas y detractores de nuestro producto, pero que no han podido resistir la prueba irrefutable, que es la satisfacción de los ganaderos quienes, al ver solucionados sus problemas en la práctica, corroborando los buenos resultados de manera consistente, han seguido utilizando Celtic-Z por muchos años.

       En el cuadro encontrará la clasificación de algunos secuestrantes que han sido ensayados experimentalmente en diversas investigaciones.

Adsorbentes de micotoxinas

       Existen dos tipos de secuestrantes de micotoxinas, los orgánicos y los inorgánicos.

       LOS ADSORBENTES INORGÁNICOS son silicatos, o sea compuestos a base de silicio, el mineral más abundante en la tierra. Más del 90 por ciento de los minerales que forman las rocas son silicatos. Esto quiere decir que los adsorbentes inorgánicos son tierra, ya sea arcilla o polvo de material fósil, por ejemplo de algas marinas (como la tierra de diatomeas que, literalmente, es tierra). Los silicatos tienen una alta capacidad higroscópica, es decir, retienen el agua, por lo que cuando se humedecen se transforman en lodo; por ende son la base de los “lodos medicinales” que se usan en cosmetología y otras prácticas empíricas.

       Hay muchos silicatos diferentes y todos ellos difieren en sus propiedades de adsorción de micotoxinas. No existe ningún silicato, ni natural, ni modificado por tratamientos químicos o físicos, que sea capaz de secuestrar todas las micotoxinas, ni siquiera las principales.

       Los silicatos usados comúnmente como secuestrantes de micotoxinas son los filosilicatos, que presentan una forma física a manera de laminillas de sílice y los tectosilicatos, que forman estructuras de sílice en forma de armazones (tetraedros). Entre los filosilicatos encontramos a las bentonitas y montmorillonitas y entre los tectosilicatos están las zeolitas. La forma de silicatos usada más comúnmente son los aluminosilicatos (hidróxidos sódicos, cálcicos y algunos con magnesio). El más estudiado es el hidroxialuminosilicato sódico de calcio. Los aluminosilicatos de sodio y de calcio pueden encontrarse de forma natural o pueden ser obtenidos por calentamiento.

       Otro producto usado como secuestrante de micotoxinas es la diatomita o tierra de diatomeas. Como su nombre lo dice, este producto es auténticamente tierra. La diatomita es una roca sedimentaria silícea formada por la frústula, o sea el esqueleto de sílice de fósiles de algas.

       Una de las razones principales por las que se debe tener precaución con el uso de secuestrantes inorgánicos en bovinos es que estas sustancias, en algunas ocasiones se pueden precipitar al fondo del rumen (sobre todo cuando se paraliza el rumen), en donde quedarán atrapadas entre las vellosidades del epitelio ruminal. El lodo acumulado se quedará permanentemente allí, obliterando el espacio entre las vellosidades, provocando paraqueratosis; formando apelmazamientos en donde quedarán atrapadas bacterias que provocarán microabscesos con consecuencias graves locales y sistémicas que ya fueron explicadas en el artículo anterior.

       Otro riesgo de los secuestrantes silíceos obtenidos de yacimientos minerales es su pureza química, por ejemplo, la bentonita y la zeolita pueden estar contaminadas con otros minerales como plomo y arsénico. Estas impurezas deben ser consideradas en cualquier análisis de peligro de secuestrantes a base de sílice. Asimismo, los secuestrantes de este tipo deben tener alta especificidad para no atrapar sustancias deseables para la nutrición del animal, como es el caso de las vitaminas y los minerales.

       La pregunta es: ¿Está usted seguro de la pureza y propiedades físico químicas del silicato que va a usar o está usando como secuestrante? Si tiene dudas, o cree que pudiera haber riesgos, tome en cuenta que hay alternativas más seguras.

       Se han ensayado como secuestrantes de micotoxinas muchos otros compuestos inorgánicos, incluyendo el carbón activado y polímeros como la colestiramina y polivinilpirrolidona, pero su eficacia en bovinos no ha sido comprobada.

       LOS ADSORBENTES ORGÁNICOS pueden ser de distintos tipos, especialmente notables son las paredes celulares de levaduras (mananooligosacáridos) y las paredes celulares de bacterias. Mientras que los productos de levaduras han sido investigados ampliamente (el cultivo de levaduras NO es un secuestrante de micotoxinas), las paredes celulares de bacterias no han sido ensayadas a nivel comercial.

       En un artículo previo a esta publicación discutimos ampliamente las propiedades de las paredes celulares de levaduras como secuestrantes de micotoxinas. A diferencia de los adsorbentes inorgánicos, el empleo de estos productos no representa riesgos para el animal.

Biotransformadores de micotoxinas

       En años recientes se ha estado investigando una alternativa al uso de secuestrantes de micotoxinas por el mecanismo de adsorción física o química. Este mecanismo consiste en la inactivación de las micotoxinas mediada por actividad microbiana o enzimática. El rumen de los bovinos es un excelente medio para la biotransformación de las micotoxinas. Los microorganismos con actividad biotransformadora confirmada son bacterias como lactobacilos, proponibacterias, bifidobacterias y estreptococos, así como algunas levaduras (Saccharomyces cerevisiae y Trichosporon mycotoxinivorans). Es particularmente notable la actividad de Trichosporon mycotoxinivorans, que es capaz de degradar la zearalenona convirtiéndola en un metabolito no tóxico. Lo más interesante es que tanto los lactobacilos, proponibacterias, bifidobacterias y estreptococos como Trichosporon mycotoxinivorans son habitantes normales del rumen y eso explica por qué la flora ruminal es capaz de inactivar a más de la mitad de las micotoxinas que ingieren las vacas.

       En Celtic Holland hemos estudiado estos microorganismos por muchos años y en nuestro secuestrante Celtic-Z de cuarta generación hemos encontrado la manera de poner a estos microbios a trabajar más aceleradamente para optimizar el efecto neutralizador de las micotoxinas.

Celtic-Z

       A diferencia de los productos que hemos descrito en párrafos anteriores, Celtic-Z es y ha sido siempre, un secuestrante de micotoxinas desarrollado exclusivamente para bovinos tomando en cuenta la fisiología ruminal y los tipos de micotoxinas más dañinos para el ganado lechero.

       Es por eso que nuestro producto no es comparable a ningún otro que exista en el mercado, incluyendo fórmulas redundantes o “cocteles” que combinan por ejemplo arcilla con tierra de diatomeas y paredes celulares de levaduras, sino que su fórmula es producto de investigación detallada y específica para ganado bovino que hemos hecho de manera independiente o en combinación con universidades. No obstante que en la práctica hemos probado la eficacia de Celtic-Z en decenas de miles de animales, seguimos haciendo pruebas in vivo de investigación básica y constatación de la calidad de nuestros lotes.

       Esto contrasta con otros productos que se respaldan en pruebas realizadas en su laboratorio (muchas veces en su propio laboratorio), por pruebas en otras especies animales o en donde no se evalúan las consecuencias del uso del producto a largo plazo. Por contraste, la eficacia de Celtic-Z ha sido comprobada en la práctica por muchos años en los principales establos de las cuencas lecheras más importantes de México.

       En cambio, las evaluaciones de secuestrantes de micotoxinas realizadas en el laboratorio realmente sólo sirven como indicadores del posible uso de una sustancia como adsorbente de micotoxinas, para tener una idea de su capacidad neutralizadora y afinidad con micotoxinas específicas. Los métodos de evaluación de micotoxinas in vitro no están estandarizados y por lo tanto no son comparables entre laboratorios. Las evaluaciones in vitro no se han encontrado bien correlacionadas con los resultados en animales vivos. Por lo tanto, no se deben usar datos obtenidos en el laboratorio para tomar decisiones sobre cuál producto usar en la práctica.

       Las mediciones in vitro sólo pueden estimar el secuestro de micotoxinas de manera indirecta. Debido a que hay muchos factores que afectan su estudio, los secuestrantes tienen que ser evaluados a diferentes tasas de inclusión, con diferentes micotoxinas y en la especie animal a la que vaya dirigido el producto, considerando además edades y condiciones de los animales. En el caso de los bovinos, las respuestas antes de los seis meses son diferentes a las que ocurren después de esa edad tanto por la condición de poligástricos inmaduros (las becerras) como por la actividad ruminal que en esta especie es fundamental. Asimismo, en las vacas, la fase de lactancia es importante, en las altas productoras la eficacia de la capacidad neutralizadora de la flora ruminal puede ser menor por el paso más rápido de la ingesta por el rumen; esto en comparación con las vacas secas, en donde la digestión es más lenta simplemente porque el tipo de ración es diferente.

       Durante el desarrollo de Celtic-Z hemos tenido cuidado de hacer nuestras observaciones considerando estas variables.

Recuerde, Celtic-Z es el único secuestrante de micotoxinas desarrollado específicamente para vacas lecheras.




01/08/2015

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