HOARD'S DAIRYMAN EN ESPAÑOL          

La Revista Lechera de Vanguardia

Agosto 2017, No. 272

   


Asegurando la reproducción durante cambios en la ración mediante el uso estratégico de las Vitaminas del Complejo B


Por Hélène Leclerc, MSc.
Soporte Técnico / Investigación y Desarrollo Jefo Nutrition Inc. St-Hyacinthe, Quebec, CA. hleclerc@jefo.ca

       Para el productor como para el nutricionista, una de las metas debe ser mantener constante la composición de la ración para lograr un ambiente ruminal óptimo con el propósito de alcanzar mejor desempeño productivo y conservar la salud de la vaca. Esta es una realidad que en muchos establos es difícil de alcanzar; debido a las variaciones de la calidad de los forrajes entre cosechas, por desconocimiento de la composición nutricional de los granos o por los cambios en los precios de los insumos. Algunos factores pueden no ser fáciles de predecir, como son los cambios en el programa de alimentación, la digestibilidad de los almidones ensilados o de las fibras de los forrajes conservados.

       Como se sabe, cualquier variación de la ración tiene un efecto sobre el ambiente ruminal, así como sobre la población microbiana. Cuando esto ocurre, se generan cambios en la forma que los ingredientes serán degradados y utilizados por el rumen y, por lo tanto se genera un perfil de nutrientes que puede ser distinto a los requerimientos del animal. La solubilidad ruminal de los aminoácidos, grasas, y carbohidratos también variará y, por consiguiente se deberá hacer un nuevo ajuste en la ración.

       A menudo se pasa por alto que las cantidades de vitaminas del complejo B disponibles para la vaca cambian con la composición de la ración, así también los eventos de fermentación que se presentan en el rumen pueden alterar la síntesis de vitaminas del complejo B de los microorganismos del rumen.

       Si bien, aún se está en una etapa inicial en cuanto al entendimiento global de la influencia que ejerce la composición de la ración en la síntesis y degradación de las vitaminas del complejo B, los investigadores están demostrando que existe una clara interacción entre ellas.

       En varios trabajos se ha estudiado la influencia de la relación forraje/concentrado (Santschi et al. 2005; Schwab et al., 2006; Seck, 2011) y, a partir de estos se ha observado aumento de la síntesis de riboflavina (B2) y caída en la síntesis de B12 por parte de las bacterias ruminales cuando la dieta es conformada con sólo 40% de forrajes, en comparación con las dietas de mayor contenido de forraje:concentrado (60:40) (Santschi et al., 2005).

       Seck (2011), observó el mismo patrón de síntesis microbiana de B12 con una baja proporción de forraje:concentrado. En este estudio también se midió la síntesis ruminal de otras vitaminas del complejo B, como tiamina y niacina, y se obtuvo un incremento en su síntesis cuando se redujo la concentración de forrajes en la dieta de 61% a 45%. El cálculo de la síntesis ruminal aparente se obtiene mediante la medición del flujo duodenal de las vitaminas B (que llegó al intestino) y restando la ingesta de vitaminas B (Tabla 1).

       El tipo de forraje también influye sobre la síntesis ruminal de varias vitaminas del complejo B, lo que se debe probablemente al efecto del mismo sobre el pH ruminal y sobre el nitrógeno microbiano. Se ha visto que una ración compuesta de pasto ovillo genera mayor síntesis ruminal de tiamina, riboflavina, niacina, piridoxina que en el caso de una ración con heno o ensilaje de alfalfa (Seck, 2011). En este mismo estudio se demostró que el tipo de procesamiento sobre el maíz también influye de distinta manera la síntesis ruminal de las vitaminas del complejo B.

       Otros factores también son conocidos por afectar la síntesis de las vitaminas B, como son los precursores para la síntesis de vitaminas, factores anti-nutricionales y la tasa de crecimiento microbiano, pero no han sido plenamente cuantificados.

       Podemos afirmar que la composición de la ración afecta la síntesis bacteriana ruminal de varias vitaminas del complejo B. También hemos aprendido por estudios previos (Santschi et al., 2005; Zinn et al., 1987); que cuando se incorporan vitaminas del grupo B a la ración, en una forma no protegida, éstas son degradadas a diferentes niveles por los microorganismos ruminales, algunas de estas vitaminas del grupo B, como el ácido fólico, se degradan casi en su totalidad, sobre un 97%.

       ¿Debemos suplementar vitaminas del complejo B a las vacas para superar la variación de la síntesis ruminal y para cumplir con los requerimientos?

       Estudios realizados desde 1995 han demostrado consistentemente las mejoras sobre la producción y composición láctea, eficiencia de conversión, índices de salud en el periparto y reproducción al suplementar a las vacas con vitaminas del complejo B en una forma de “bypass” (de sobrepaso), en inyecciones directas o protegidas de alguna forma de la degradabilidad ruminal.

       En otro estudio reciente, llevado a cabo en la Universidad de Davis-California, se evaluó el efecto de la suplementación con una mezcla de vitaminas protegidas del grupo B (ácido fólico, B12, piridoxina, ácido pantoténico, y biotina) sobre el desempeño reproductivo (Juchem et al., 2012). Dicho estudio se realizó con un grupo de 949 vacas multíparas divididas en un grupo control y un grupo tratado. Los datos de este estudio comparativo se recogieron por un período de más de un año. Durante ese largo tiempo, obviamente hubo cambios en las fuentes de forraje así como en los ingredientes de la ración que recibieron ambos grupos que accedían a la misma ración, por lo que hubo que ser ajustada al diseño experimental.

       La suplementación con la mezcla protegida de Vitaminas del Complejo B mejoró la tasa de concepción al primer servicio en un 13% en el grupo tratado respecto del grupo de control. Esta mejora se mantuvo hasta los 200 días en leche (Figura 1). Los investigadores sugirieron que la síntesis ruminal de las vitaminas del complejo B en el grupo control no fue suficiente para satisfacer los requerimientos de la vaca para generar un desarrollo reproductivo óptimo.

       Ya que nos encontramos muy lejos de poder predecir las cantidades de vitaminas del complejo B disponibles para la vaca en la ración, considerando un nivel óptimo adecuado a sus requerimientos, y teniendo en cuenta además que los niveles de estas vitaminas cambian con la composición y formulación de las raciones, sólo podemos concluir que su aportación en forma protegida tiene un efecto concreto en la mejora de la reproducción y producción durante períodos de cambios en la ración.

       Buena cantidad de estudios han podido demostrar los beneficios concretos de suplementar con una mezcla protegida de vitaminas del complejo B a las vacas teniendo como objetivo la mejora del desempeño productivo, reproductivo y salud; lo que sugiere que la síntesis a nivel ruminal de estas vitaminas no es suficiente para lograr el desempeño óptimo.

       Para solicitar las referencias o más información sobre la información de vitaminas B protegidas, contacte a nuestro representante Ramón Jiménez: rjimenez@jefo.com o visite nuestro sitio web www.jefo.ca


01/04/2015

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