HOARD'S DAIRYMAN EN ESPAÑOL          

La Revista Lechera de Vanguardia

Septiembre 2017, No. 273

   

¿Le están enviando las vacas signos de su pH ruminal?

       Signos sutiles pueden indicar un pH ruminal bajo que está contribuyendo a reducir la producción del hato. Para la vaca lechera moderna, es común estar hasta 11.9 horas al día con pH ruminal bajo, lo que quiere decir casi medio día con problemas digestivos1.

       El tiempo transcurrido con pH por debajo de 5.8 es conocido como acidosis ruminal subaguda (ARSA)2. Se estima que los costos de la ARSA son de 1.12 dólares por vaca diariamente3,4, lo que hace que sea el problema nutricional más importante del ganado lechero a nivel de hato3,5.

       “No es sorprendente que la ARSA pueda tener efectos adversos de salud capaces de disminuir la producción de leche y el rendimiento reproductivo”, dice Anthony Hall, MSc, MSB, PAS, especialista en servicios técnicos para rumiantes de Lallemand Animal Nutrition. “Los costos de la ARSA varían desde el uso menos eficiente de los ingredientes alimenticios hasta problemas de salud permanentes que pueden llevar al aumento de las tasas de desecho. No obstante, si escuchamos lo que nos están diciendo las vacas, podemos detener los efectos de la ARSA antes de que empiecen”, afirma Hall.

Los episodios de ARSA pueden ser categorizados en dos tipos principales: inicio súbito o recurrente.

       Los episodios de ARSA de inicio súbito son de corta duración y están asociados generalmente con el consumo de cantidades grandes de carbohidratos fermentables rápidamente. Esto cambia la microflora del rumen y crea un ambiente en donde pueden proliferar bacterias productoras de lactato, por ejemplo Streptococcus bovis. La ARSA recurrente tiene muchos efectos a largo plazo sobre el rumen, órganos y sistema esquelético, problemas relacionados con las pezuñas, enfermedades clínicas e incluso muerte.

       “La ARSA recurrente puede causar erosión de la pared ruminal, lo que propicia que entren bacterias al torrente sanguíneo”, señala Hall y agrega: “Las bacterias se desplazan desde la sangre, causan abscesos en el hígado y dañan el corazón, pulmones o articulaciones”.

       La mayoría del ganado lechero no exhibe signos evidentes de ARSA. Lo más común es que los animales coman más esporádicamente o incluso que reduzcan su consumo de alimento. Sin embargo, los signos sutiles individuales de comportamiento pueden pasar desapercibidos en los hatos comerciales. Otros signos de ARSA6 incluyen:

● Reducción de la ingestión de materia seca
● Reducción de la rumia
● Diarrea leve o textura fecal inconsistente
● Heces espumosas conteniendo burbujas de gas
● Reducción en la producción de componentes de la leche e inversión en la proporción grasa:
● proteína de la leche
● Incremento en la incidencia de mastitis por bacterias Gram negativas
● Calificaciones indeseables de limpieza e higiene

       El manejo apropiado del comedero, la formulación de la ración y el suministro del alimento pueden ayudar a proteger a todo el hato de las consecuencias de la ARSA. Sin embargo, cuando hay ARSA, la función ruminal no es óptima y no permite hacer el mejor uso de cualquier ración. Incluso neutralizadores de acidez (buffers) como el bicarbonato de sodio, no pueden eliminar el riesgo de ARSA3,4.

       Los aditivos alimenticios a base de probióticos – como Levucell® SC – pueden mejorar la función ruminal e incrementar la digestión de la fibra, siendo capaces de ayudar a maximizar la función ruminal en todas las fase de la vida del ganado lechero.

       “Mientras que todos los bovinos están en riesgo de ARSA, los grupos de lactancia afectados más comúnmente son las vacas recién paridas y las altas productoras”, dice Hall y concluye: “Es importante monitorear estos grupos para identificar signos de ARSA”.

       Lallemand Animal Nutrition está dedicada al desarrollo, producción y comercialización de soluciones rentables, naturales y diferenciadas para nutrición y salud animal. Nuestros productos centrales son bacterias vivas para suplemento directo en los alimentos e inoculantes para ensilados, levaduras específicas para probióticos y derivados de levaduras de alto valor.

1 Beauchemin, K. y G. Penner, 2009. Nuevos avances en el conocimiento de la acidosis ruminal en vacas lecheras. Tri-State Dairy Nutrition Conference, abril.

2 Dohme, F., T.J. DeVries y K.A. Beauchemin, 2008. Desafíos repetidos de acidosis ruminal en vacas lecheras en producción con riesgo alto y bajo de presentar acidosis: pH ruminal. Journal of Dairy Science, (91)9:3554-3567

3 Enemark, J.M.D., 2008. Monitoreo, prevención y tratamiento de la acidosis ruminal subaguda: Una revisión. The Veterinary Journal, 176:32-43

4 Kleen, J.L. y C. Canizzo, 2012. Incidencia, ocurrencia e impacto de la ARSA en hatos lecheros. Animal Feed Science Technology, 172:4-8

5 Oetzel,G.R., 2007. Acidosis ruminal subaguda en hatos lecheros, fisiología, patofisiología, depresión de la grasa de la leche y manejo de la nutrición. American Association of Bovine Practitioners, 40 Conferencia Anual, Vancouver, Columbia Británica.

6 Oetzel, G.R., 2012. Acidosis ruminal subaguda (acidosis ruminal crónica, acidosis ruminal subclínica). Merck Veterinary Manual, 1 marzo. Web julio1, 2014.

http://www.merckmanuals.com/vet/digestive_system/diseases_of_the_ruminant_forestomach/subacute_ruminal_acidosis_html.

Para mayor información, póngase en contacto con:
Bernardo Ramírez,
bramirez@lallemand.com
Lallemand Animal Nutrition +011528331558096




01/10/2015

VISITE NUESTRAS SECCIONES