

Le envío las fotografías de dos becerras Holstein que nacieron con anormalidades similares en su cabeza, dentro de un corto intervalo de tiempo. Las dos madres estaban en su segunda lactancia y los toros eran distintos. ¿Tiene alguna idea de por qué pasó esto?
Michigan, A.J.
Al parecer, las dos becerras tienen defectos en el cráneo que exponen un meningocele o encefalocele. El cráneo no se ha cerrado o formado correctamente, permitiendo que parte del tejido o del revestimiento exterior del cerebro quede fuera del cráneo. Tienen una ubicación bastante similar, en el extremo posterior del cráneo, cerca de la unión entre el tronco encefálico y la médula espinal, se observa más claramente en la becerra negra que en la rojo y blanco. El tejido protuberante es bastante pequeño, en comparación a muchos otros que he visto. A partir de las imágenes, parece que las becerras son normales y, probablemente, también funcionan de forma bastante normal.
Esta clase de defectos son problemas del tubo neural. Son casos que están muy relacionados con la espina bífida de los humanos, donde la columna vertebral no cierra, exponiendo la médula espinal (en lugar de mostrar una abertura en el cráneo como en el caso de estas becerras, con la exposición subsecuente del cerebro o sus estructuras asociadas). Ya que ha tenido dos becerras con este problema, en un periodo bastante corto de tiempo, es normal que se pregunte si hay una causa común. Sin embargo, generalmente, esta clase de defecto es un problema espontáneo o individual de la becerra y es muy raro que suceda nuevamente.
La patogénesis de defectos del tubo neural en muchas especies (incluyendo humanos) es multifactorial y no se ha comprendido completamente. Aunque existen teorías de un componente hereditario, no existen evidencias en ganado, al menos que yo sepa. El hecho de que estas becerras fueran de diferentes toros, hace que sea todavía menos probable el componente hereditario. Otros factores contribuyendo a este problema podrían incluir la exposición de la madre (y por lo tanto del feto) a teratógenos durante la gestación. Esas sustancias podrían ser toxinas o plantas en el ambiente, pero es muy poco probable en los establos lecheros modernos. En el periodo que comprende desde el final del primer trimestre hasta la mitad de la gestación, se ha observado que las infecciones con el virus de diarrea viral bovina y la lengua azul están asociadas con malformaciones cerebrales, así como con muchos otros tipos de defectos de nacimiento. Sin embargo, no se han encontrado esas relaciones para este tipo de anormalidad en particular.
En bovinos, no atribuimos este defecto de nacimiento a la deficiencia de ácido fólico, como se manifiesta rutinariamente en la pediatría humana. Sin embargo, sí hemos encontrado problemas de desarrollo craneal o esquelético en becerras, asociados con bajos niveles de vitamina A. Generalmente, esos problemas no se desarrollan hasta varias semanas después del nacimiento, aunque, nuevamente, esa también sería una explicación poco probable para su caso.
No tengo una respuesta definitiva para usted, aunque es improbable que esa condición vuelva a presentarse pronto en más becerras. Si lo hace, comuníquese al Laboratorio de diagnóstico de la Universidad de Wisconsin, porque sería un hallazgo novedoso para ese defecto en particular.

Para más información sobre crianza de becerras adquiera nuestro “Manual de Crianza de Becerras” del Dr. Abelardo Martínez
http://www.hoardsenespanol.com/#seccion3

PARA TENER LA INFORMACIÓN MÁS ACTUALIZADA, SUSCRIBETE A NUESTRO BOLETÍN, ES GRATIS