

El año pasado, un grupo de vaquillas en pastoreo presentó un problema muy grave de neumonía y no respondió a ninguno de los antibióticos. Dos se pusieron tan mal que murieron, y nuestro veterinario realizó las necropsias. Las muestras presentaron un diagnóstico de nematodos pulmonares. Esto no nos había pasado antes. ¿Nos podrían dar cierta información al respecto?
ILLINOIS G. E.
Ya que los lectores pertenecen a distintas ubicaciones geográficas, probablemente algunos estarán muy familiarizados con los parásitos causantes de enfermedades respiratorias, y a otros nunca les han tocado. Otro factor que ha generado una menor ocurrencia de problemas por nematodos pulmonares en los últimos años, es la tendencia de la industria, hacia un mayor uso de echaderos libres y al confinamiento permanente, dando lugar a una menor práctica del pastoreo. Este parásito es predominantemente un problema asociado con el pastoreo.
En el norte de Estados Unidos, solamente vemos nematodos pulmonares en vaquillas durante el final del verano o el otoño, cuando se está terminando la temporada de pastoreo. Los veranos cálidos, húmedos y largos parecen favorecer particularmente a este parásito. Por lo tanto, no es sorprendente que esta enfermedad tenga una mayor ocurrencia en las regiones más templadas.
Como muchos problemas de parásitos, las larvas crecen en el pasto durante la temporada de pastoreo. Hay un factor de inmunidad importante que está relacionado con la edad y se desarrolla a medida que los animales crecen, por esa razón, es poco común ver este problema al final de la temporada de pastoreo en ganado adulto. Sin embargo, cuando se mezclan vacas de distintas edades, los animales de más edad pueden ser una fuente de infección para las más jóvenes, que son más susceptibles.
Existe una segunda forma, menos común, de enfermedad asociada a estos nematodos pulmonares que puede presentarse en hatos endémicos en vacas de más edad. Se trata de una reacción de hipersensibilidad (alérgica) en animales previamente expuestos cuando se reinfectan. Suele ocurrir al inicio de la temporada de pastoreo y no al final. En cualquiera de los casos, el ganado presenta tos severa, frecuencia respiratoria elevada y, con frecuencia, fiebre.
Aunque las infecciones combinadas por bacterias y nematodos pulmonares son bastante comunes, la respuesta al tratamiento únicamente con antibióticos y antiinflamatorios es deficiente. Lo indicado es un tratamiento específico con desparasitantes. Es necesario consultar y trabajar con su veterinario para asegurarse de que la selección del desparasitante cumpla con las aprobaciones correspondientes y que se respeten los periodos de retiro. Esto es importante sobre todo en vacas en lactancia.
Para algunos productores, la resistencia a los desparasitantes puede llegar a ser un problema. En hatos donde esto se ha confirmado, cualquier falla en la respuesta al tratamiento debe investigarse considerando esta posibilidad.
El diagnóstico en animales vivos es más sencillo para las formas más comunes de parásitos y se basa principalmente en el examen de las heces. Consulte con su veterinario sobre las pruebas más adecuadas a realizar y los tipos de muestras que deben tomarse. La prevención es preferible al tratamiento, por lo que el uso de desparasitantes antes de la salida a pastoreo y durante la temporada, es importante, no solo para los nematodos pulmonares, sino también para otros tipos de parásitos que pueden afectar la salud y la productividad del ganado en pastoreo.
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