

Tenemos un establo de 750 vacas Holstein y criamos a nuestros reemplazos en el establo. Recientemente, una becerra nació con una malformación grave en ojos y nariz. Nuestro veterinario la examinó y confirmó un paladar hendido y un soplo cardiaco intenso. ¿Deberíamos revisar algo en este caso, para ver si se trata de un problema tóxico o infeccioso que afecte a más becerras?
Wisconsin. T.R.
Gracias por su pregunta. ¡La foto es sorprendente! Este caso se responde en colaboración con Terri Ollivett, D.V.M., autora frecuente de esta columna y Johnie Ambrosy, D.V.M., del Servicio Veterinario Waunakee. Además del paladar hundido y del soplo cardiaco, las imágenes probablemente muestran otra malformación congénita, que está causando una proptosis (prolapso) simétrico bilateral del globo ocular y tejido conjuntivo asociado.
Las malformaciones del cráneo generalmente ocurren al comienzo del desarrollo fetal y, aunque pueden ser esporádicas, espontáneas y de causa desconocida, también se han hecho reportes sobre su heredabilidad. Si el mismo semen o grupo de embriones producen más becerras afectadas, sería apropiado investigar la genética.
Esta clase de malformaciones generalmente son resultado de reducciones localizadas del flujo sanguíneo durante el desarrollo fetal. Podrían deberse a lesiones vasculares con una causa tóxica, como micotoxinas o plantas como cicuta y/o altramuces, también llamados lupinos. Ambos se consideran especies invasivas en Wisconsin y hemos recibido reportes frecuentes por envenenamiento. Sin embargo, cuando se trata de plantas tóxicas, se encuentra más de un animal afectado. La exposición a micotoxinas puede ser difícil de diagnosticar de forma definitiva en el caso de un solo animal afectado, sin embargo, si hubiera otros problemas de salud en el establo, como reproducción o producción de leche deficientes sin una explicación obvia, entonces se recomienda analizar el alimento. Es poco probable que haya causas infecciosas, pero el virus de la diarrea viral bovina y algunas enfermedades exóticas pueden generar defectos del cráneo en el feto.
Si bien este caso sea probablemente esporádico, un buen plan de acción sería realizar una vigilancia observacional activa, para determinar si hay recurrencia de malformaciones inusuales. Si eso sucede, investigue la genética del semen y remita al becerro para una necropsia con su veterinario. El laboratorio diagnóstico puede ayudar a descartar riesgos importantes de salud y, con un poco de suerte, identificar una causa definitiva que pueda ser confirmada o manejada mediante diagnósticos adicionales e intervenciones de manejo. Como siempre, un buen registro de toda la información sobre el o los casos, es muy importante.
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