BOLETIN


Calibrando las básculas

por Jessica Miller. Editora asociada de Hoard’s Dairyman


La precisión de la báscula del carro mezclador quizá sea lo último en lo que piensa al formular la ración, pero incluso las pequeñas discrepancias pueden afectar el funcionamiento del establo. Por supuesto, el impacto de cualquier error de pesaje depende del ingrediente que se esté pesando: una pequeña variación al cargar una cantidad grande de forraje podría quedar dentro del margen de error aceptable para ese ingrediente. Sin embargo, un artículo reciente del boletín del Instituto Miner destaca la importancia de mantener las básculas correctamente calibradas, especialmente al pesar ingredientes que se incluyen en proporciones pequeñas, como las premezclas minerales y los aditivos alimenticios. En estos casos, las desviaciones relativamente pequeñas en el pesaje pueden tener efectos nutricionales mayores debido a la alta concentración de estos ingredientes.

Una investigación realizada en cinco establos lecheros comerciales mostró que la cantidad cargada de suplemento mineral se desviaba del objetivo en un promedio de 1.54%, mientras que las pérdidas de suplemento mineral durante el almacenamiento y el manejo promediaron 2%. El autor del artículo señala que, aunque estos porcentajes parecen pequeños, con el tiempo pueden acumularse y provocar variaciones importantes en la cantidad de ingredientes que se incorporan a la ración totalmente mezclada (RTM), afectando la producción.

La precisión de la báscula es solo una variable dentro de una larga cadena de procesos, y las imprecisiones no necesariamente se traducen en una menor producción de leche, podría haber otras consecuencias imprevistas. Los productores deben supervisar los protocolos de carga, mezclado, selección de partículas y distribución de la ración, así como los cambios en la materia seca, las pérdidas de ingredientes durante el manejo y la cantidad de sobrantes.

Otra investigación, realizada en ocho establos lecheros, reveló que las variaciones entre la formulación de la ración y su distribución son frecuentes. Durante el periodo de estudio de 28 días, los establos suministraron nutrientes por encima de las cantidades formuladas en el 92% de los días evaluados. Aunque esta discrepancia no necesariamente se debe a imprecisiones de las básculas, mantener un sistema de pesaje preciso es una medida relativamente sencilla que puede ayudar a reducir los riesgos.

El autor presenta un ejemplo hipotético en el que las desviaciones en la composición de la RTM provocan una pérdida de 454 gramos de leche diarios por vaca en un hato de 500 vacas. Esto equivaldría a una reducción anual de 82,855 kilos de leche. Si se considera un precio de la leche de Clase IV de 46.11 dólares por cada cien kilos de leche, los ingresos anuales perdidos superarían los 38,000 dólares.

Una manera de tener mayor certeza sobre el peso de las pequeñas cantidades de aditivos alimenticios es utilizar una báscula más pequeña antes de incorporarlos al carro mezclador. Sin embargo, verificar periódicamente la precisión de las básculas del carro con pesas de referencia conocidas y calibrarlas cuando sea necesario, ayudará a mantener la alimentación de precisión dentro de los objetivos establecidos.


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