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No sobrealimente con nada, especialmente con proteína

por Steve Martin


Cuando hablamos de costos de alimentación, navegamos en aguas desconocidas y parece que vamos a “donde nadie ha ido antes”. No importa si le gusta esta frase de “Star Trek” o prefiere otra, en este momento todos estamos experimentando un nivel de estrés sin precedentes, debido a los costos altos del alimento.

Por lo pronto, el precio de la leche ayuda, y muchos productores están aumentando los esfuerzos para conseguir una producción alta de leche. Si los precios continúan elevándose, será imperativo seguir buscando formas de manejar mejor los gastos.

Un nutricionista debe ser conservador con los niveles de nutrientes en forrajes y subproductos. La proteína es el mejor ejemplo de esto. Si una muestra de heno de alfalfa contiene 23% de proteína, el nutricionista “cuidadoso” tomará ese valor como un 21%. Igualmente, los subproductos como el gluten de maíz y los granos de destilería son variables en contenido de nutrientes, por lo tanto, la sabiduría convencional utiliza un enfoque conservador y, en el modelo de formulación de raciones, se introducen valores un punto o dos más bajos a lo indicado en el análisis de laboratorio.

Ahora veamos que pasa al utilizar estos ingredientes en una ración para vaquillas o vacas secas, y después una para vacas en producción. A menudo, veo que las raciones para animales no lactantes tienen un pequeño “cojín” para asegurarse de que tendrán la proteína suficiente para un buen crecimiento. Debemos ser cuidadosos de no tener una dieta para vaquillas con un 15.5% de proteína, cuando las recomendaciones están cerca del 14%, igualmente, las necesidades actuales se basan en proteína metabolizable.

Y, para empeorar las cosas, si introducimos los datos en el programa de balanceo de raciones, de forma “cuidadosa y conservadora”, podemos terminar teniendo dos cojines. No solamente no utilizaremos el nivel completo de proteína en el análisis de forraje, sino que también tendremos un exceso de proteína en la ración buscando asegurarnos de que teníamos suficiente.

Más muestras le darán mejor rendimiento

Para sentirse cómodo, aprovechando por completo las ventajas de un análisis de proteína, podría ser necesario incrementar la frecuencia de toma de muestras, y poder confiar en el nivel de proteína considerado. Igualmente, tomar muestras más frecuentemente de la ración totalmente mezclada (RTM) nos puede ayudar a estar seguros de una formulación más exacta, y no tener niveles menores a los buscados.

Podemos emplear una dinámica muy parecida con las raciones para vacas en producción, pero monitoreando el nitrógeno de urea en leche (NUL) para verificar un balanceo correcto de la proteína. Si el precio de la harina de soya está en 500 dólares ($) por tonelada, tener un NUL alto no es muy inteligente. Un balanceo confiable para proteína metabolizable y varios aminoácidos, probablemente disminuirá los costos de alimentos. Igual que con la dieta de vaquillas, un muestreo más frecuente de la RTM le ayudará a balancear para un NUL más bajo.

Un detalle más en el manejo del NUL es el costo alto de la urea. A menudo, incluimos una pequeña cantidad de urea para estar seguros de que el rumen tiene suficiente nitrógeno de rápida asimilación. Cuando la urea estaba en $400 la tonelada, eso no era un problema. Pero si llega a $800, es mejor asegurarse de que realmente es necesaria.

Profundice un poco más

¿Es posible evaluar otros niveles de nutrientes, haciendo un análisis de la RTM más estricto?

Se me ocurre el magnesio.

Todos sabemos que el magnesio es un macromineral muy importante para vacas en producción. Los forrajes tienen varios niveles de magnesio, y el balanceo de minerales para la lactancia debe suministrarlo en cantidad suficiente cuando el nivel en el forraje disminuye. Utilizar un análisis de laboratorio para magnesio, tanto en forrajes como en la RTM, puede igualmente permitir una menor suplementación de magnesio en la ración y por lo tanto reducir los costos del alimento.

Cuando el costo en el alimento es alto, el presupuesto para analizar la ración y el forraje, probablemente subirá. La proteína y varios minerales pueden monitorearse más cuidadosamente, permitiendo márgenes más estrechos, y disminuyendo el costo del alimento. Evalúe el uso de urea y, tal vez, pueda estar más cómodo con un nivel de NUL más bajo. Ser cuidadoso de no suministrar nutrientes en exceso, que no se reflejarán en mayor producción de leche, también es bueno para el ambiente. Con los costos actuales, no hay sitio para balanceos relajados.

El autor es fundador de DNMCmilk, una compañía que trabaja con productores de leche y criadores de vaquillas, en varias regiones de Estados Unidos y el mundo.


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