BOLETIN


Con frecuencia, la causa de una hemorragia intramamaria es desconocida

por Simon Peek, D.V.M. Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Wisconsin


Recientemente tuvimos una vaca vieja, en su quinta lactancia, que parió con mucha sangre en sus dos cuartos traseros. No era la sangre rosada que estamos acostumbrados a ver en algunas vacas con ubres grandes, en vez de eso, se veía como sangre fresca y siguió saliendo durante los dos primeros días después del parto.

Nuestro veterinario hizo algunas pruebas que mostraron que la vaca estaba muy anémica. Al tercer día después del parto, la vaca se cayó y después se murió. ¿Qué es lo que pudo haber causado que esta vaca sangrara tanto?

T.W., Wisconsin

Es muy raro que una vaca tenga una hemorragia tan fatal en su glándula mamaria. Sin embargo, con dos cuartos involucrados, una vaca puede perder sangre suficiente en los tres o cuatro días después del parto, para morir por pérdida de sangre. Esto es posible sin tener otro trastorno, como un problema con la coagulación o una enfermedad sistémica, que interfiriera con la capacidad de la vaca para hacer glóbulos rojos nuevos o formar unos coágulos firmes y estables sobre los vasos responsables.

Como veterinario, a menudo es imposible identificar la fuente de la hemorragia intramamaria, como en este caso. Aún con un examen detallado por ultrasonido, aunque pueda ver la sangre y frecuentemente coágulos en la cisterna de la glándula, no puede imaginar los vasos dañados que son la fuente de la hemorragia. Y en esa situación, el veterinario no puede hacer nada para detener la hemorragia.

Algunas veces, los coágulos de sangre bloquean el canal del pezón o los conductos papilares e interfieren con la bajada de la leche. Esto puede que no siempre sea algo malo, porque uno de los tratamientos en hemorragias intramamarias, graves y persistentes después del parto, es dejar de ordeñar a la vaca. Esa técnica se lleva a cabo con la esperanza de que los vasos sanguíneos dañados se estabilicen y formen un sello que impida más hemorragias o que sean mínimas y eventualmente se detengan. Reducir la frecuencia de los ordeños o detenerlos completamente, es indudablemente un intercambio valioso. Esta práctica aumenta significativamente las probabilidades de mastitis, pero la mastitis es claramente preferible a una vaca muerta.

En cuanto a lo que causó la hemorragia en primer lugar, es ciertamente más común en individuos con edema severo o con ubres pendulosas, que tienen más probabilidades de ser traumatizadas por sus propias patas traseras o de las vecinas en los echaderos o en otros tipos de alojamientos. La mayoría de los casos se resolverán en los primeros días después del parto y, como dice usted, tienden a estar asociadas con leche de color rosa, más que con sangre.

Cuando las secreciones aparecen como sangre, hacen que el veterinario sospeche que la vaca tiene incapacidad para coagular la sangre. En estas vacas, las hemorragias relativamente leves pueden continuar hasta ser excesivas y poner en riesgo la vida de la vaca. Esto puede ser visto en ganado con otras enfermedades sistémicas graves, como metritis o mastitis séptica, o bien, ocasionalmente con ciertas cepas del virus de la diarrea viral bovina, que puede disminuir el número de plaquetas circulantes.


PARA TENER LA INFORMACIÓN MÁS ACTUALIZADA, SUSCRIBETE A NUESTRO BOLETÍN, ES GRATIS