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Todos los indicadores apuntan a una mayor producción de proteína

por Corey Geiger, COBANK


Los mercados de la leche han cambiado rápidamente. Durante una ventana de 38 meses, que comenzó en julio de 2022 y se extendió hasta agosto de 2025, la grasa fue el componente de mayor valor en los pagos por la leche, con excepción de sólo dos meses. Después, los mercados dieron un giro abrupto. En parte, esto se debió a la extraordinaria capacidad de los productores de leche para abastecer al mercado con grasa, y también a la fuerte demanda de proteína para yogurt, bebidas proteicas lácteas y suero de leche, destinado a ser un ingrediente importante para elevar el contenido proteico de una amplia gama de alimentos que se encuentran actualmente en el mercado.

Durante el mes de septiembre, en Estados Unidos, los precios pagados por proteína se elevaron hasta 2.71 dólares por libra, mientras que la grasa de la leche cayó al segundo lugar como componente más valioso, con 2.19 dólares por libra , en los mercados con pago por componentes múltiples (MCP). Para el mes de noviembre, esa diferencia de 52 centavos entre ambos componentes, se transformó en una brecha de 1.30 dólares, cuando la proteína subió a 3.01 dólares por libra y la grasa cayó a 1.71 dólares por libra en los mercados MCP, que fijan el precio de más del 90% de la leche de ese país. El precio de 1.71 dólares por libra para la grasa también representó el nivel más bajo desde febrero de 2021.

Pasando a una situación de sobreoferta

Sin embargo, para aclarar, la demanda del consumidor por la grasa de la leche no se ha debilitado. Las ventas de productos de mantequilla aumentaron 4% interanual, de acuerdo con datos de Circana y Dairy Management Inc. (DMI). Además, las cremas lácteas para café se encuentran entre las 10 principales categorías con mayor crecimiento en unidades entre todos los productos vendidos en los supermercados. Asimismo, la leche entera continúa ganando impulso en el mercado.

A esto se suma que las exportaciones de grasa de la leche totalizaron 71.7 millones de kilogramos hasta agosto. Al comparar estas ventas con 2024, los exportadores estadounidenses de mantequilla y grasa butírica anhidra ya habían exportado un 59% más, durante esos primeros ocho meses de 2025.

Veamos ahora los hechos sobre la situación de la oferta:

En 2023, la producción de grasa de la leche aumentó 1.4% en comparación con el año anterior. En 2024, el crecimiento fue aún mayor, con un incremento de 1.9%, según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Luego llegó 2025:

• 3.3% de crecimiento en la producción de grasa de la leche de enero a marzo de 2025.
• 4.1% de crecimiento de abril a junio de 2025.
• 5.6% de crecimiento de julio a septiembre de 2025.
• 5.9% de crecimiento en octubre.

Los mercados de grasa de la leche están, simplemente, sobresaturados.

La búsqueda de proteína

Mientras tanto, los compradores de proteína están buscando proteína láctea por todas partes. Además de la fuerte demanda de yogurt, bebidas proteicas lácteas, queso cottage y otros productos lácteos altos en proteína, ha surgido un cliente relativamente nuevo en el mercado: los fabricantes de queso.

No hace mucho tiempo, los fabricantes de quesos de estilo americano utilizaban toda la grasa de la leche obtenida a nivel de establo, para producir Cheddar y quesos similares. Con los niveles actuales de grasa, esos procesadores necesitan estandarizar la leche y retirar parte de la grasa en forma de crema. La alternativa a ese proceso, es agregar proteína al lote para fabricar queso. Esa proteína puede provenir de concentrado de proteína de leche, leche ultrafiltrada u otras fuentes proteicas. Con más del 40% del suministro de leche de Estados Unidos destinado a la elaboración de queso, esta situación ha creado un cliente completamente nuevo dentro de la categoría de quesos de estilo americano. En el caso de algunos quesos de estilo italiano, la adición de proteína a los lotes ya se ha venido realizando desde hace años.

También están los mercados de alimentos altos en proteína. Hace apenas un año, las principales proteínas lácteas, en forma de aislados de proteína de suero, se comercializaban de manera consistente con un precio alrededor de 22 dólares por kilogramo. Actualmente, existen reportes de que estos productos, con 90% o más de contenido proteico, se están vendiendo hasta en 27.50 dólares por kilogramo y los clientes compran todo lo que pueden encontrar.

Aunque nadie tiene certeza sobre cuál será el techo del mercado para las proteínas de suero, las señales de demanda, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial, indican que el boom de la proteína no se desacelerará en el corto plazo.

Más información en inglés, en el podcast:

https://www.bloomberg.com


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